Los días 7 y 8 de febrero, Milán acogió la primera Conferencia Científica del IPMSC (Colaboración Internacional en EM Progresiva), proyecto que Esclerosis Múltiple España apoyará económicamente a través de su reciente iniciativa M1, www.eme1.es
Lo confirma el estudio CoSMo, promovido y financiado por la Asociación Italiana de Esclerosis Múltiple (AISM).
Entrevista al Dr. Xavier Montalbán, presidente del CMA de Esclerosis Múltiple España.
Carmen Tur, neuróloga del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (CEM-Cat) nos cuenta las últimas novedades en cuanto a tratamientos para la Esclerosis Múltiple
M1 es una acción que puede cambiar la vida de muchas personas
A lo largo de la geografía española las entidades de EM celebran numerosos y variados actos de concienciación: mesas informativas, charlas, conferencias, jornadas, salidas/excursiones, marchas solidarias, actividades deportivas, etc
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso central (SNC) en el que se diferencian dos partes principales: cerebro y médula espinal. Envolviendo y protegiendo las fibras nerviosas del SNC hay un material compuesto por proteínas y grasas llamado mielina que facilita la conducción de los impulsos eléctricos entre las fibras nerviosas.
En la EM la mielina se pierde en múltiples áreas dejando en ocasiones, cicatrices (esclerosis). Estas áreas lesionadas se conocen también con el nombre de placas de desmielinización.
La mielina no solamente protege las fibras nerviosas si no que también facilita su función. Si la mielina se destruye o se lesiona, la habilidad de los nervios para conducir impulsos eléctricos desde y al cerebro se interrumpe y este hecho produce la aparición de síntomas. Afortunadamente la lesión de la mielina es reversible en muchas ocasiones.
Existen varias formas de evolución de la esclerosis múltiple:
Existe otra forma sobre cuya existencia real hay gran controversia, la Esclerosis Múltiple benigna: se caracteriza, como su nombre indica, por tener tan solo una recidiva inicial y, posiblemente, solo un brote adicional y una recuperación completa entre estos episodios. Pueden transcurrir hasta 20 años hasta que se produzca una segunda recidiva, por lo que el proceso únicamente progresa de forma limitada. La EM benigna sólo se puede identificar como tal en aquellos casos inicialmente clasificados como EM recurrente-remitente, cuando a los diez o quince años del comienzo de la enfermedad, la discapacidad es mínima. La controversia mencionada más arriba se refiere al hecho de que, aunque de manera dilatada en el tiempo, estos pacientes, en su mayoría, acaban progresando y experimentan deterioro cognitivo. Aproximadamente el 15% de los casos clínicamente diagnosticados de EM.