La depresión no desaparece sola… ¡A por ella!

 
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25/04/2016

“No me entienden…”, “he dicho que haría…, pero ahora no puedo”, “no comprenden que no puedo hacerlo…”, “antes lo hacía, pero ahora…”, “es complicado”, “no tengo ganas de hacer nada”, “lo hago porque me obligan”, “siempre es igual, no veo salida a nada”…

¿Quién no ha escuchado estas palabras de boca de alguien? ¿Qué pueden significar? ¿Estamos tristes? ¿Estamos deprimidos? ¿Es lo mismo?

Reconociendo la tristeza… y la depresión

No, no es lo mismo sentir tristeza, estar triste por algo, que estar deprimido. Ambos son dos estados diferentes. La tristeza es un estado propio del ser humano, una emoción que puede sentir la persona en un momento determinado, por una causa concreta.

La depresión es más insidiosa, se instala en la persona, puede provocar muchas y muy variadas emociones, la tristeza entre ellas. Acompañando a la tristeza puede ir la incomprensión, la anhedonia (ganas de no hacer nada), valorarse menos como persona, la distorsión de los hechos, incluso del espacio/tiempo… Pensar que no hay solución, pensamientos derrotistas, furia…

Cuesta reconocer este estado anímico, primero por parte del propio afectado y luego por la familia. “Si acudo al médico, al psicólogo, al neurólogo, a la enfermera o al fisioterapeuta explicando esto van a pensar que no puedo gestionar mi enfermedad”.

La depresión es muy común que aparezca cuando hablamos de enfermedades crónicas como es la Esclerosis Múltiple. Hay numerosos estudios que han relacionado una alta incidencia de EM con depresión. También con ansiedad y otros trastornos clínicos. Pero el más nombrado entre los investigadores es la depresión, tanto en episodios de depresión mayor, como distimia (más insidiosa y más difícil de identificar, ya que no presenta los síntomas tan aparatosos como la depresión mayor).

La depresión puede aparecer por diferentes motivos o causas, algunas de ellas pueden ser físicas (a raíz de alguna lesión en “algún lugar insospechado y recóndito”), otras no necesariamente están ligadas a una lesión, pero sí relacionadas con el duelo (o duelos) que se deben pasar con la EM, o a un suceso determinado. Puede tener muchos y variados focos o motivos.

La depresión no desaparece sola, así que… ¡a por ella!

Normalmente ésta es tratada en los centros de atención primaria y rápidamente el profesional del ambulatorio acaba recetando antidepresivos. Esto acaba siendo un ir y venir al médico (no especializado en estos tratamientos) y dando soluciones que, a través de “ensayo-error” de dosis de medicaciones, acaba alargando el ciclo de vida de la depresión y siendo tratada únicamente con medicación.

Confiar en que la depresión desaparecerá con la medicación, sin poner nada de nuestra parte, en cualquiera de los casos es una ilusión, más si se tiene una enfermedad como es la EM.

Debemos contar con mecanismos propios: nuestro estado de ánimo se trabaja desde dentro, pero también desde fuera. Contamos con la neuroplasticidad propia de nuestra naturaleza humana, pero también, como humanos que somos, necesitamos de la interacción con nuestro entorno para estar equilibrados y en armonía.

Algunos de los efectos secundarios de las medicaciones que tomamos para la EM y, también, para su sintomatología asociada, sea cual sea tanto la sintomatología como la medicación, nos conlleva en sí misma depresión, es decir, no pueden generar este estado de por sí, pero sí que pueden potenciarla, y en algunos casos ser una de las posibles causas. Tabaco, alcohol, otras medicaciones para comorbilidades asociadas (hipertensión, colesterolemia, etc.), alteraciones en el sueño, alteraciones en la alimentación, aislamiento social…, son factores que pueden potenciar y alimentar una depresión que pueda haber aparecido con la EM.

Si la depresión va a ser tratada con medicación para ello (hay medicaciones indicadas y muy efectivas que han aparecido en los últimos años), esta no puede ser la única vía de choque y de actuación. Debemos acudir a especialistas que puedan ayudarnos con ella y ayudar así a la medicación que nos han recetado. En las Asociaciones y Fundaciones de pacientes de EM, así como en otras entidades y unidades especializadas de EM, hay profesionales que pueden orientarnos en cómo debemos llevar nuestra enfermedad. Los psicólogos especializados en EM están capacitados para atender los trastornos clínicos que puedan derivarse de la EM, o que puedan aparecer con la EM. La depresión es uno de ellos, pero no el único. Consejos, actividades, maneras de afrontar y de ver la EM, ofreciendo diferentes enfoques y maneras de hacer para poder superar la depresión, ayudando así a esa medicación, y, en muchas ocasiones, evitándola o reduciendo la dosis.

Consejos:

  • Acudid a vuestros profesionales. Las Asociaciones de pacientes os pueden ayudar a encontrar a los profesionales que necesitáis.
  • No evitéis el contacto con la gente. Una enfermedad como la EM, acompañada de depresión o no, no puede mantenerse en silencio y quieta. Necesita actividad, necesita que le “saquen el polvo” de manera continua.
  • Aunque nos pueda parecer que no tiene nada que ver, no es así, el ejercicio activa circuitos del cerebro que ayudan a combatir la depresión. Así como la alimentación. Debemos hacer una práctica de ejercicio constante y llevar una alimentación sana y variada.
  • Los hábitos tóxicos (consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias ilegales) empeoran nuestra enfermedad. Si nuestra enfermedad empeora, nuestro estado de ánimo también empeora, y aparecen sensaciones y emociones que no nos gustan y con las que tenemos que lidiar.
  • Conservar un ritmo de sueño/vigilia también nos ayuda en mantener nuestro cuerpo en buen estado, y por ello, también nuestra mente. Dormir demasiado (para esconder situaciones o dejar pasar el tiempo) o dormir poco, nos va a perjudicar en llevar una vida estable.
  • Las rutinas, las tablas de actividades y de ejercicios, así como horarios preestablecidos, nos van a ayudar a mantenernos ocupados y a trabajar para la enfermedad. Además de trabajar para la EM también trabajamos para la depresión. El movimiento genera hormonas que ayudan a combatirla.
  • Llevar un diario, un registro de sentimientos, también nos puede ayudar. Ver los progresos que hacemos, ver y saber cómo nos sentimos, nos ayuda a afrontar y a actuar con ello. A veces escribiendo somos más conscientes de lo que nos ocurre, que simplemente pensándolo.
  • Seguir las pautas de las medicaciones asignadas, comprometidas con ellas, y en común acuerdo con los profesionales que las han asignado es importante. Pero debemos ayudar a estas medicaciones. Nuestro cuerpo está en constante cambio, las medicaciones también deben hacerlo, y para ello necesitan de la actividad de cuerpo, del movimiento, de las relaciones sociales y de la estabilidad de uno mismo con su persona.

La depresión no es buena consejera, y menos si va acompañada de EM. Debemos hacer los duelos que nos marca la enfermedad, sí, pero si necesitamos ayuda, pidámosla, levantemos la mano. La depresión, la EM, ambas juntas, no se llevan bien en soledad.

 

Sandra Sánchez. Psicóloga Asociación de EM del Baix Llobregat.

7 Responses
  • Mª Eugenia
    Abr 27, 2016

    Y si tú no te llevas mal del todo con tu e.m a pesar de lo difícil que te lo pone todo pero tu vida plagada de problemas, soledad porque no hay amigos con los que poder hablar (ni que decir tiene que para todo el mundo esto es como un resfriado sin importancia) pero también imposibilidad de salir porque no puedes caminar.quien único te ‘sacaba’era tú madre, que ahora está enferma y no puede.tu padre también enfermo.sumamos problemas económicos muy limitantes. Y ver que ahora sólo estas tu con ellos que van envejeciendo y enfermando y tú poco puedes hacer porque eres dependiente (en momentos así, la e.m se convierte en un auténtico lastre).dependiente y sin nadie más.nadie que te escuche, nadie que te ayude, nadie que intuya que, quizá, detrás de la sonrisa que siempre tengo no todo sea será genial.y tienes unas ganas constantes de quedarte en ksa cama pero te obligas a levantarte todos los días,a dar tus clases particulares,a sonreír porque es algo que te sale, tu eres así.has aprendido tan bien en estos años a disimular, que ya estás agotada, te cuesta poner tus ideas en orden.te sientes encerrada, enjaulada y lo único que tienes claro es que tienes que seguir luchando aunque cada vez te cueste más y más.y sabes que necesitas ayuda desde hace tiempo, pero no hay forma de ir a un psicólogo o lo que sea.lo dicho, encerrada.y quiero pensar que alguna salida habrá por algún lado pero por ahora no ksa encuentras.

    Y perdón porque me he desahogado y no venía a cuento.sólo decir que el artículo me ha ayudado a ver que si no depresión, por ahí ando no? Jajaja

    Mª Eugenia Abr 27, 2016
    Responder
    • Francesc Martínez Porcell
      May 5, 2016

      Sigue así Maria Eugenia, pues es éste y no otro el modo de afrontar la enfermedad. Se precisan dos cosas: a) la sonrisa por delante (ya lo haces) b) asumir la propia soledad.(siempre es más asumible). Soledad acompañada muchas veces, pero soledad pues nadie acaba de entender lo que se cuece dentro. Si es preciso acudir al profesional de la psicología, se acude. Si éste aconseja el profesional de la psiquiatría, también. Si haces caso de lo que expone este artículo, tal vez no sea necesario ni psicólogo ni psiquiatra, ¡Cuántos menos medicamentos mejor! ¡Cuánto antes se asume la esclerosis múltiple en carne propia mucho mejor! Siguiendo las pautas del propio neurólogo, declinando los buenos consejos de tanta gente “entendida” que pulula en el propio alrededor.

      Francesc Martínez Porcell May 5, 2016
    • Jennifer
      May 10, 2016

      Hola esta enfermedad me ha enseñado a vivir la vida de otra forma. Ver las pequeñas cosas de la vida cuando antes pasaban desapercibidas, vivir a un ritmo más lento disfrutando de cada cosa que haces.
      Desde qué tengo esta enfermedad,diagnosticada en el 2001, he aprendido a escuchar a mi cuerpo, no hacer más de lo que puedo y aprender a dedicarme tiempo, dejar de pensar en el que dirán.
      Estoy completamente de acuerdo con esta noticia. Yo lo primero que hice fue aprender estrategias para evitar la ansiedad, la depresión y las conseguí con ayuda de un psicólogo.
      El pilar principal es tener una mente sana para que el cuerpo funcione como es debido con ayuda de una buena alimentación y ejercicio.
      Me considero afortunada por lo que tengo que son todas las personas que me quieren y están a mi lado. Yo tengo una enfermedad pero no me considero una persona enferma.
      Yo creo que ese es el lema que me ha mantenido siempre bien.

      Jennifer May 10, 2016
  • Da la casualidad que escribía en mi blog la entrada del viernes sobre este mismo tema.
    Me ha encantado hoy esta publicación.
    Enhorabuena, Alberto.

    Responder
  • Jul 13, 2017

    Hola, tengo E.M hace 5 años y el priner año no podia caminar y estaba con interferon hasta que no soporto mas mi cuerpo y salio gilenya que hasta el monento tube un brote en diciembre leve ya recuperada. Soy de Argentina y vine a Holanda hace 6 meses y me quede a vivir porque aca por el clima y emociones tambien piedo ver nitido cosa que antes no y creo que mas alla del clima es por vivir con mi familia que no me ayudaban en nada porque negaban la enfermedad. A veces los familiares estan peore que alguien con wsclerosis pero en mi caso tengo bipolaridad y alcoholismo a causa de la bipolaridad. En este monento estoy sin consumir alcohol y la bipoliradidad se anulo cuando aparecio EM por ende me salvo. Ah y en el segjndo año de tener esclerosis perdi la memoria. A todo esto no tuve ayuda alguna para la recuperacion. Me recupere sola haciendo una vida normal a pesar del dolor que tenia de pierna q a penas apoyaba y cuando apenas apoye empece a estudiar y seguir con eso y caminaba por mas dolor que tenia porque mi mente estaba bien. Luego al segundo año paso lo de perdida de menoria y aun asi segui estudiando. Asi recupere el andar y la memoria que hoy hasta hablo bien ingles y trabajo. Tambien el segundo año me agarro el lado izquierdo pero solo perdida de musculo el derecho fue hemiplegia que recupere.
    Me recupere sola por diferentes razones y bajo condicionamentos que eran el alcohol y la bipolaridad y aun asi hoy estoy bien. A lo que voy con esto es que si bien hay dolor, deprecion, incompresion y demas cuestiones es decicion nuestra si quedarnos a ver cono todo pasa o entenderno lleve el tiempo que lleve y tomar a la enfermdedad como aliada no como enwmiga y no aferrarse a lo que no podemos hacer sino aprender a aconpañar a la enfermedad que es para siempre pero el sintoma jo lo es siempre asi. Hoy recupere casi la totalidad de memoria sola estudiando, buena alimentacion y deporte. No tengo el mismo cuerpo, ni lucidez ni piel ni musculo y hacia deporte de toda la vida y no pide hacerlo mas pero ente di que todo lo que uno te ia con el tiempo mente y cuerpo lo recupera. Auto entendernos y tenwrnos paciencia y seguir adelante es una de las cosas que funciona nosotros convivi os von esto y nuestro cuerpo tida la vida el resto solo observa pero quienes tenemos que convivir con esto sonos nosotros. Perdon por lo largo pero el articulo me llevo a contar en breve mi historia por ahi les sirve a muchos porque la deprecion esta pero es pasajera y hay que seguir.

    Sheila Jul 13, 2017
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