“Guía de Ejercicios sobre espasticidad en Esclerosis Múltiple”

 
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13/03/2018

Las personas con EM suelen describir a este síntoma como una «sensación de pesadez o rigidez en las piernas o los brazos». Almirall en colaboración con Esclerosis Múltiple España lanzan una publicación con ejercicios para lidiar con la espasticidad.

No todas las personas con Esclerosis Múltiple presentan todos los síntomas ni con la misma intensidad.

La Guía incluye más de 80 ilustraciones sobre información, recomendaciones, ejercicios y recursos de utilidad para el adecuado manejo de la espasticidad

La espasticidad es uno de los síntomas más comunes. Las personas con EM la describen como «sensación de pesadez o rigidez en las piernas o los brazos», «como si llevaran varios kilos sujetos a las extremidades», por lo que les cuesta levantar los pies y las piernas del suelo al caminar. También pueden tener la sensación de que las manos están «agarrotadas», tienden a cerrarse y no pueden abrirlas.

La espasticidad puede producir dificultad para realizar movimientos, actividades (algunas de ellas tan cotidianas como caminar, asearse, comer, vestirse…), alteraciones en el funcionamiento de la vejiga, fatiga, trastornos del sueño, etc.

¿Cuáles son las principales “espinas irritativas” o factores que aumentan este síntoma en los pacientes con Esclerosis Múltiple?

  • Aspecto emocional: más importante de lo que se cree, influye en cómo el paciente afronta la enfermedad, el estrés o ansiedad provocado por problemas familiares o laborales, el empeoramiento, el sentirse observado por la gente…
  • Lesiones en la piel: uñas encarnadas, úlceras por presión, heridas…
  • Infecciones(de orina, gripe, dentarias…).  
  • Estreñimiento. 
  • Aumento de temperatura externa (ambiental) o interna (fiebre).  
  • Las prisas aumentan la espasticidad: cuanto más rápido movilicemos a una persona con espasticidad o más rápido intente moverse ella, mayor será el incremento del tono muscular. Por ejemplo, el aumento de rigidez al caminar rápido para llegar al baño.  
  • Duración de la enfermedad: la espasticidad tiende a ser más acusada cuanto más tiempo se convive con la enfermedad.
  • Grado de discapacidad: a mayor discapacidad, mayor espasticidad.
  • Efectos asociados a algunos fármacos. 
  • Mantener en el tiempo posturas que favorecen el patrón espástico (por ejemplo, mantener las manos cerradas o las puntas de los pies apuntando hacia abajo mientras se permanece sentado o en la cama). 

Recomendaciones generales

  • Evitar y vigilar las «espinas irritativas» (dolor, estreñimiento, estrés, infecciones, heridas…).
  • Tomar la medicación antiespástica como le recomienda su médico. Si hace rehabilitación o estiramientos, hay que procurar tomarla 1 hora antes para aprovechar su efecto en estas terapias.
  • Evitar las altas temperaturas, sobre todo si se va a hacer ejercicio.
  • Realizar técnicas de relajación.
  • No caminar en exceso cuando la forma de caminar requiere gran esfuerzo, ya que esto aumenta la espasticidad.
  • Evitar la ropa apretada (calcetines, medias, cinturones…).
  • No golpearse la pierna o el brazo espástico porque no responda o aparezca clonus.
  • Anotar en un «diario de síntomas» la intensidad de la espasticidad, si fluctúa y cuándo lo hace, y la frecuencia de los espasmos si los hubiera. Esto ayudará a su profesional sanitario a encontrar la solución más ajustada a su situación particular.

“Guía de Ejercicicios sobre espasticidad en EM”

En la Guía de Ejercicios sobre espasticidad en Esclerosis Múltiple encontrará información y ejercicios prácticos que le ayudarán a comprender y manejar la espasticidad de manera adecuada, de mano de expertos en neurorrehabilitación y Esclerosis Múltiple.

Informe a los profesionales correspondientes (medicina, neurología, enfermería, rehabilitación, etc.) cuando detecte signos de espasticidad, especialmente si afecta a su calidad de vida y le dificulta desarrollar actividades de la vida diaria con normalidad (caminar, higiene, confort…). Tenga en cuenta los factores que aumentan la espasticidad y valore con sus profesionales las diferentes opciones y estrategias terapéuticas disponibles más adecuadas para tratar su caso concreto, que deberán contemplar las necesidades cambiantes a lo largo del tiempo. Puede resultar de utilidad que anote la intensidad de la espasticidad, si fluctúa y cuándo lo hace, y la frecuencia de los espasmos (si los hubiera). Este «diario de síntomas» le ayudará a encontrar la solución más ajustada a su situación particular. Infórmese en la organización de personas con EM más próxima a su domicilio.

ACCEDER A LA PUBLICACIÓN

*Con agradecimiento a Almirall*

Una respuesta
  • Enrique
    Mar 31, 2018

    Hola soy enfermo de EM tengo EMPP queria recibir noticias de la EMPP. Un saludo

    Enrique Mar 31, 2018
    Responder

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