Los días 7 y 8 de febrero, Milán acogió la primera Conferencia Científica del IPMSC (Colaboración Internacional en EM Progresiva), proyecto que Esclerosis Múltiple España apoyará económicamente a través de su reciente iniciativa M1, www.eme1.es
Lo confirma el estudio CoSMo, promovido y financiado por la Asociación Italiana de Esclerosis Múltiple (AISM).
Entrevista al Dr. Xavier Montalbán, presidente del CMA de Esclerosis Múltiple España.
Carmen Tur, neuróloga del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (CEM-Cat) nos cuenta las últimas novedades en cuanto a tratamientos para la Esclerosis Múltiple
M1 es una acción que puede cambiar la vida de muchas personas
A lo largo de la geografía española las entidades de EM celebran numerosos y variados actos de concienciación: mesas informativas, charlas, conferencias, jornadas, salidas/excursiones, marchas solidarias, actividades deportivas, etc
Ello depende de las áreas del SNC lesionadas; los síntomas no solamente varían entre diferentes personas sino también en una misma persona y según el momento. También pueden variar en gravedad y duración. Una persona con EM experimenta normalmente más de un síntoma pero no todas las personas van a experimentar todos los síntomas existentes.
Los síntomas más frecuentes son: debilidad, hormigueo, poca coordinación, fatiga, problemas de equilibrio, alteraciones visuales, temblor, espasticidad o rigidez muscular, trastornos del habla, problemas intestinales o urinarios, andar inestable (ataxia), problemas en la función sexual, sensibilidad al calor, problemas de memoria, y trastornos cognitivos entre otros.
No existe una EM típica. La afectación difusa de distintas áreas del Sistema Nervioso Central, hace que los síntomas varíen de unas personas a otras dependiendo de las zonas afectadas. Además, una misma persona puede sufrir diferentes síntomas a lo largo de la enfermedad. No obstante, la mayoría de las personas experimenta más de un trastorno, aunque algunos de los síntomas son más frecuentes que otros.
Pueden durar días o meses. Después disminuyen o desaparecen, pero posteriormente se pueden manifestar de nuevo.
La exposición al sol puede empeorar algunos síntomas.
Los síntomas frecuentes son los siguientes:
Algunos de estos síntomas, tales como la fatiga o las alteraciones cognitivas, pueden pasar inadvertidas a las personas que rodean a las personas afectadas.