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La relación del matrimonio Obama con la Esclerosis Múltiple es, tras la elección de Barack Obama como Presidente de los EEUU, un motivo de esperanza para muchas personas con EM en todo el mundo.
Barack Obama y la Esclerosis Múltiple from FELEM on Vimeo.
Llega una mujer con carácter a la Casa Blanca. Michelle Obama, la chica de barrio que logró estudiar en las prestigiosas universidades de Princeton y Harvard; la que reconoció que quizá su sarcasmo no se entendía bien en las entrevistas; la que conmovió a Estados Unidos en la convención demócrata hablando de sus orígenes humildes y de cómo su padre iba a trabajar cada mañana a pesar de su esclerosis múltiple, y la que recorrió el país convenciendo a los votantes de que su marido, Barack, el flamante presidente electo, era la opción adecuada para salvar al país de la crisis económica, ocupará en enero el puesto de primera dama. La primera de raza negra.
Nació el 17 de
enero de 1964, en el South Side, una barriada obrera donde aún se
levantan los bloques de viviendas que dieron lugar a la palabra
'ghetto'. La señora Obama se crió en un humilde apartamento de una sola
habitación, lo que le obligaba a dormir en el salón con su hermano
mayor, Craig.
En mitad de la oleada de familias afroamericanas monoparentales
registrada en los setenta, los Robinson se mantuvieron unidos. La madre,
Marian, fue secretaria y ama de casa. El padre, Fraser, ya fallecido,
padeció desde joven esclerosis múltiple, pero logró sacar
adelante a su familia trabajando como empleado de la planta de agua de
la ciudad de Chicago. Craig y su hermana acudieron a una escuela donde
se mezclaban con naturalidad blancos y negros. Estudió Sociología y
Estudios Afroamericanos. Más tarde se graduaría en Derecho en Harvard.
Encontró
pronto trabajo como abogada en la firma Sidley Austin, donde se
encargaba de pleitos relacionados con la propiedad intelectual. Allí, en
el verano de 1988, le pusieron a su cargo a un apuesto becario, dos años
mayor que ella y nacido en Hawai. Se llamaba Barack Obama. Y lo gracioso
es que la que ahora recoge «los calcetines y las toallas que Barack va
dejando tiradas por la casa», la que soporta «sus ronquidos y su mal
aliento matutino», como ella misma ha confesado en público, fue su jefa
antes que su esposa. Se casaron en 1992 y tienen dos hijas, Malia, de
diez años y Natasha (Sasha), de siete. Afroamericana auténtica. Michelle
Obama, como primera dama, simboliza la reconciliación de Estados Unidos
con su propia historia. «Crecí pensando que los lugares a los que iba
llegando no estaban hechos para mí», dijo una vez.
Después de su boda, en 1992, Michelle Obama deja el sector privado para
trabajar en la alcaldía de Chicago, luego en el hospital universitario,
del que actualmente es vicepresidenta a cargo de asuntos externos.
La futura primera dama de Estados Unidos fue un pilar en la campaña de
su esposo. Dio cientos de entrevistas a la prensa y no dudó en dirigirse
a las multitudes con su profunda voz un poco ronca. “Mi esposo será un
presidente extraordinario”, asegura.
De todos modos, Michelle Obama dice que no se ve ocupando un lugar
eminente en la Casa Blanca. Y enfatiza: “Hablamos de todo, pero no soy
su asesor político. Soy su esposa”.
Fuentes: elpais.com, elcorreodigital.com

Casi 5.200 médicos, investigadores clínicos y básicos se han reunido en Montreal, Canadá, del 17 al 20 de septiembre de 2008, en el Congreso Mundial sobre Tratamiento y la Investigación en la EM, Montreal08.